Omitir y pasar al contenido

James Bond : Operación Trueno - Sean Connery Martine Beswick en el rodaje de la película de 1965

Fotografía enmarcada de «James Bond : Operación Trueno - Sean Connery Martine Beswick en el rodaje de 1965» — Impresión artística en blanco y negro sobre papel Fine Art 70x50 cm

  • ✓ Marco de madera maciza: 75 × 55 × 2 cm | Cristal de 3 mm
  • ✓ Edición limitada numerada de 30 unidades y firmada (certificado de autenticidad + holograma)
  • ✓ Hecho a mano en nuestro taller | Envío en 48 horas
  • ✓ Foto con licencia
SKU:19098

En stock

Precio rebajado 119,20 € Precio habitual 149,00 €

Impuestos incluidos.

🚚
Envío a España
GRATIS
Tamaño
Color del paspartú
Tu pedido, con total seguridad
Formas de pago aceptadas

Disponible Klarna: paga en 3 plazos sin intereses

Entrega en 2 a 7 días
Asistencia 5 días a la semana
Devoluciones en un plazo de 14 días
Embalaje seguro
Envío en un plazo de 48 horas laborables
Embalaje resistente a los golpes y seguro
Seguimiento del pedido incluido
Certificado de autenticidad incluido
Consultar por WhatsApp

Acerca de esta foto

Sean Connery Martine Beswick durante el rodaje de «Thunderball» en las Bahamas

Esta excepcional fotografía muestra a Sean Connery Martine Beswick durante el rodaje de «Thunderball» en 1965 en las Bahamas, bajo la dirección de Terence Young. Beswick, que interpretaba a Paula Caplan, fue una de las pocas actrices que actuó en dos películas de Bond consecutivas tras «From Russia with Love». Las revolucionarias escenas submarinas de esta cuarta entrega James Bond requería unas condiciones técnicas sin precedentes, lo que convirtió esta producción en una de las más ambiciosas de la franquicia.

«Thunderball» recaudó 141,2 millones de dólares en la taquilla mundial, convirtiéndose en el mayor éxito comercial de Sean Connery en el papel del agente 007. Esta cuarta entrega marcó el apogeo de la era Connery, consolidando definitivamente al actor escocés como la encarnación mítica de James Bond. Martine Beswick, bailarina y actriz británica, aportó una presencia magnética que enriqueció el sofisticado universo de la saga.

Un testimonio atemporal de la complicidad entre dos leyendas del cine de espías.

Volver al inicio